Las autoridades confirmaron el fallecimiento de los seis mineros que permanecían atrapados tras una explosión ocurrida en una mina de carbón ubicada en zona rural del municipio de Guachetá, en el norte del departamento.
Las labores de rescate, adelantadas durante más de dos días, se desarrollaron en condiciones altamente complejas por la acumulación de gases, la profundidad del socavón y los riesgos propios de la actividad minera subterránea. En el operativo participaron organismos de socorro, bomberos y equipos especializados en emergencias mineras.
Los cuerpos de las víctimas fueron recuperados y trasladados a Medicina Legal para los procedimientos de rigor, mientras las autoridades avanzan en la investigación técnica para establecer las causas exactas del siniestro y determinar posibles responsabilidades. De manera preliminar, se indicó que la emergencia estaría asociada a la presencia de gases inflamables al interior de la mina.
El Jorge Emilio Rey, a través de un pronunciamiento oficial, lamentó la tragedia, expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y aseguró que desde la Gobernación de Cundinamarca se brindará acompañamiento institucional en este difícil momento, además de respaldar las acciones de las autoridades competentes para esclarecer lo ocurrido.
La tragedia vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar los controles de seguridad minera y las condiciones laborales en el sector carbonífero del departamento, una actividad económica clave para la región, pero que continúa cobrando vidas.
