Por William Armando Bustos Macías
Hablar del presente y del futuro político de nuestra provincia es necesariamente, hablar de una paradoja. Nos encontramos a tan solo dos horas de la capital del país, en una ubicación estratégica que debería traducirse en oportunidades, desarrollo y bienestar para nuestras comunidades. Sin embargo, la realidad cotidiana nos recuerda que seguimos arrastrando deficiencias históricas en vías, servicios públicos, generación de empleo y dinamización económica.
No se trata de una falta de talento humano ni de liderazgo. Por el contrario, nuestra provincia ha sido cuna de hombres y mujeres que se han preparado académica y políticamente, que han ocupado posiciones relevantes en escenarios departamentales e incluso nacionales. Líderes con trayectoria, experiencia y profundo conocimiento del territorio. Entonces, ¿por qué seguimos igual o, en algunos aspectos, peor?
La respuesta parece estar en una división profunda y persistente. Durante años el ejercicio político ha estado marcado por agendas individuales y disputas que poco han aportado al desarrollo colectivo. La ausencia de una visión común y de trabajo articulado ha terminado pasando una factura muy alta a nuestras comunidades, que continúan esperando obras, inversión y soluciones reales.
Hoy, cuando se aproximan nuevamente las elecciones parlamentarias, el escenario se repite. Volveremos a recibir congresistas en ejercicio y nuevos aspirantes que recorrerán los municipios, estrecharán manos, escucharán necesidades y formularán promesas. Esto no es nuevo; lo verdaderamente urgente debe ser la actitud de la ciudadanía.
Como provincia estamos llamados a tomar conciencia del enorme poder que representa el voto: un voto informado, consciente y exigente; un voto que no se entregue a cambio de favores personales ni discursos vacíos, sino que se convierta en una herramienta legítima para reclamar infraestructura digna, servicios públicos eficientes, oportunidades económicas y una representación política que defienda los intereses del territorio y posicione a la provincia en un renglón económico relevante.
Con respeto, pero con firmeza, las comunidades debemos exigir compromisos claros, agendas concretas y resultados medibles. Es momento de dejar atrás la resignación y entender que el desarrollo no llegará por inercia, sino por decisión colectiva. El futuro político de la provincia no depende solo de quienes aspiran a representarnos, sino, sobre todo, de nuestra capacidad como ciudadanos para elegir mejor y exigir más. Porque una provincia con tanto potencial no puede seguir esperando.
En este contexto, resulta imposible no mirar lo que hoy ocurre en municipios como Pacho, cabecera de provincia, donde bajo la orientación de la administración municipal, en cabeza del señor Alcalde y con el concurso de los honorables Concejales, se han adoptado decisiones que impactan de manera directa la frágil economía local. Proponer un incremento en las tarifas del impuesto de Industria y Comercio, el aumento en las tarifas de alumbrado público y la creación de nuevas estructuras jurídicas empresariales que desde una mirada técnica y ciudadana parecen apresuradas, generan una presión adicional sobre comerciantes, empresarios y habitantes del territorio.
Si bien las administraciones requieren recursos para cumplir sus planes de desarrollo, toda política fiscal debe partir de un análisis serio de la realidad económica y social. Hoy, esa realidad muestra un comercio golpeado, una ciudadanía con menor capacidad adquisitiva y un tejido productivo que lucha por mantenerse. Decisiones tributarias desconectadas del contexto no solo profundizan la desaceleración económica, sino que desincentivan la inversión y la formalización.
Preocupa además, que estas medidas se adopten sin una visión clara de fortalecimiento del comercio local ni estrategias que mitiguen sus efectos. Es importante que los gobernantes establezcan espacios para escuchar a quienes día a día sostienen la economía municipal, sin discriminaciones partidistas. El desarrollo no puede construirse a costa del sacrificio de los mismos de siempre.
Por ello, más que nuevas cargas, la provincia reclama planeación responsable, diálogo permanente con los sectores productivos y decisiones que promuevan el crecimiento sin asfixiarlo. Gobernar implica equilibrar las finanzas públicas, sí, pero también proteger y estimular la economía local, entendiendo que sin comerciantes, sin empresarios y sin ciudadanos con capacidad de consumo, no hay desarrollo posible.
En definitiva, el llamado es a una reflexión profunda sobre el rumbo que estamos tomando. Una provincia que avanza lentamente no puede permitirse decisiones improvisadas. El verdadero progreso exige liderazgo, visión estratégica y sobre todo, compromiso real con la gente y el territorio. Porque el futuro de nuestra provincia no se decreta, ni se plasma en un acuerdo, se construye con responsabilidad, diálogo y sentido común.
Los aspirantes llegan con saludos y abrazos.. pero el campesino pachuno..el comerciante pachuno.. requiere mayor capacitación tanto para manejo del campo desde el punto técnico.. como apoyo administrativo y financiero para fortalecer sus ideas de negocio.. entidades que de manera mancomunada o en alianza tome las ideas de negocio y las logre optimizar.. el campesino requiere maquinaria.. pero no a cuotas donde cada 30 o 60 días cuente con un par de horas ..el.campesino requiere formas de pago porque no quiere nada regalado.. y que el que quiera trabajar reciba apoyos para trabajar ..pero no cosas a DEDO porfavor
Los aspirantes llegan con saludos y abrazos.. pero el campesino pachuno..el comerciante pachuno.. requiere mayor capacitación tanto para manejo del campo desde el punto técnico.. como apoyo administrativo y financiero para fortalecer sus ideas de negocio.. entidades que de manera mancomunada o en alianza tome las ideas de negocio y las logre optimizar.. el campesino requiere maquinaria.. pero no a cuotas donde cada 30 o 60 días cuente con un par de horas ..el.campesino requiere formas de pago porque no quiere nada regalado.. y que el que quiera trabajar reciba apoyos para trabajar ..pero no cosas a DEDO porfavor